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1312

reforma / saneamiento badia gran, mallorca

reforma saneamiento 1312 badia gran

El Proyecto 1312 comprende la reforma, ampliación y rehabilitación integral de un edificio existente de tres plantas situado en primera línea de mar. El punto de partida fue una vivienda de estética mediterránea convencional, de color rosa, con una estructura de huecos menuda, antepechos masivos y elementos exteriores de carácter balaustrado, así como una volumetría aditiva que respondía poco al lugar y a sus relaciones visuales.

Además de las carencias formales, existían cuestiones constructivas y de física del edificio, en particular problemas de humedad y un nivel técnico de instalaciones claramente obsoleto. El encargo perseguía una reconfiguración completa “por dentro, por fuera y en todo su entorno”: arquitectura, interiorismo y paisajismo se abordaron como disciplinas inseparables y se integraron en un concepto unitario.

El leitmotiv de la intervención fue la máxima transparencia, ampliable, hacia el mar. Para ello, el edificio se vació en gran medida y se reorganizó espacialmente. Se eliminaron tabiques existentes —especialmente en la planta principal— y se sustituyeron por nuevos elementos de soporte y arriostramiento, con el fin de crear un paisaje doméstico abierto para estar, comer y cocinar. La organización celular y secuencial del estado previo se disolvió en favor de una continuidad espacial.

Los límites se definieron con precisión allí donde se concentraban funciones; en el resto, los ejes visuales, la conducción de la luz natural y la conexión con los exteriores determinan la disposición interior. La circulación vertical se integró en esta lógica, de modo que el flujo espacial resulta legible a través de todas las plantas.

Paralelamente a la reorganización interior, la envolvente se rehizo por completo. La carpintería fragmentada se sustituyó por nuevos ventanales fijos de gran formato y puertas acristaladas resistentes a la intemperie. Se definieron nuevos formatos y proporciones de huecos para potenciar la lectura horizontal del horizonte y aumentar la profundidad de iluminación. Las fachadas se unificaron en lo constructivo y en lo formal: se replantearon revocos y recercados, se depuraron detalles y se adoptó el blanco como recurso común. El resultado es una envolvente serena y precisa, que no disimula el edificio existente, sino que lo reordena mediante reducción y nuevas proporciones.

Como elemento principal y de identidad se diseñaron paneles perforados de acero inoxidable, lacados al horno en color blanco, que funcionan simultáneamente como protección solar, filtro y cerramiento. Los paneles se desarrollaron como una familia coherente, ajustada a cada situación: como elementos correderos o abatibles delante de acristalamientos, como privacidad, como portón y valla, y como filtro lumínico en zonas de transición.

La perforación circular genera una gradación entre transparencia y opacidad; según la posición del sol, se producen patrones cambiantes de sombras, transformando la luz dura del Mediterráneo en una estructura lumínica más suave y espacialmente legible. Al mismo tiempo, los paneles aportan robustez frente a la intemperie y control de privacidad sin comprometer vistas ni ventilación.

Los espacios exteriores se replantearon como extensión de las áreas habitables. La piscina se reformó y se configuró como paisaje de agua claro, con terrazas exteriores asociadas. Pavimentos de gran formato y bloques de piedra natural de Santanyí constituyen el contrapunto material a la arquitectura blanca. La topografía de terrazas y áreas de estancia responde a la lógica de uso, accesos y vistas más que a motivos decorativos.

La transición interior–exterior se resolvió con umbrales mínimos; las superficies de estancia se situaron para ofrecer, según necesidad, sol, sombra y protección del viento; y la red de recorridos se ejecutó como una estructura robusta y de bajo mantenimiento mediante placas y grava. El proyecto paisajístico integra la vegetación existente, la complementa con especies resistentes a la sequía y organiza elementos y límites en un conjunto calmado.

Un foco adicional fue la renovación completa de las instalaciones. El edificio se secó y deshumidificó, y los sistemas técnicos se actualizaron y adaptaron a la nueva organización espacial. Los dispositivos se integraron con discreción: conducciones, registros y elementos de mantenimiento se disponen de forma contenida, de modo que la lectura del proyecto queda dominada por espacio, luz y material.

Se ejecutaron nuevos antepechos y barandillas como elementos lineales y reducidos, sustituyendo las protecciones masivas anteriores y permitiendo una lectura más limpia de bordes y terrazas, con menor interrupción de las vistas.

El interiorismo retoma los principios de la transformación exterior: reducción, claridad y precisión en juntas. En el área principal, una chimenea suspendida actúa como divisor entre estar y comedor sin fragmentar la amplitud. Se seleccionaron superficies de carácter contenido para priorizar la luz y el paisaje; las superficies de piedra natural aportan continuidad entre interior y exterior y una tactilidad robusta.

Como complemento, se desarrollaron muebles e integraciones a medida: estanterías, aparadores y un mueble TV en nogal aportan calidez dentro del volumen blanco y asumen funciones de orden y almacenamiento. Los baños se replantearon y ejecutaron de nuevo, al igual que la cocina, entendida como parte del espacio doméstico abierto. Se optó por un amueblamiento “silencioso”: frentes y encimeras en Corian, con una imagen homogénea y ligera, que no se impone como área técnica separada, sino como componente del conjunto.

En la comparación “antes rosa / después blanco”, la intervención no se entiende como una mera renovación superficial, sino como una reinterpretación estructural del edificio existente. Los elementos aditivos se tradujeron a un lenguaje unitario que asume el lugar —mar, luz, viento y amplitud— como parámetros de proyecto. El resultado muestra el potencial del stock construido: mediante vaciado, intervenciones precisas, nuevas aperturas, actualización técnica robusta y un exterior coherente, el edificio se transforma en un sistema contemporáneo y duradero.

proyecto: 1312
superficie: confidencial
ocupación: confidencial
cliente: confidencial
lugar: badia gran, llucmajor mallorca
tipo: reforma saneamiento vivienda unifamiliar
equipo (edificación): jle
equipo (paisajísmo): jle
arquitectos responsables: jle